Emilio Chamizo
La evolución de la guerra y los nuevos retos para el periodista de conflictos bélicos
La guerra ha conseguido forjar imperios y derrocar civilizaciones. La inclinación a resolver los conflictos por medio de la violencia parece arraigada en lo más profundo. Pero el arte de la guerra ha evolucionado de una manera abrumadora en los últimos siglos.

Chamizo posando con leche infantil que llevó a Ucrania. Fotografía: Gemma Andreu
En el siglo XXI, la revolución tecnológica, la guerra cibernética y la aparición de nuevas amenazas como el terrorismo internacional, han moldeado por completo el campo de batalla. El panorama actual está marcado por la guerra a través de proxys donde los estados utilizan actores externos para promover sus intereses en regiones específicas. Las potencias mundiales compiten por la influencia, el poder y los recursos naturales en el escenario internacional abriendo nuevos conflictos como la lucha por el Ártico o el Mar del Sur de China. Los países se enfrentan a retos como los flujos migratorios de refugiados, la escasez de recursos hídricos y crisis económicas.
La evolución de los conflictos armados
Con estas transformaciones de la guerra, los periodistas se han visto obligados a adaptarse. Hablamos con el fotoperiodista freelance Emilio Chamizo sobre la evolución de los conflictos y la cobertura de los mismos. Emilio lleva cuarenta años cubriendo conflictos armados, flujos migratorios y crisis humanitarias.
“Las guerras han cambiado mucho, antes un fotógrafo freelance podía informar. Ahora las guerras son mucho más tecnológicas y mucho más en las redes, se manipula mucho la información. Se intenta utilizar a los fotógrafos y reporteros según lo que le interesa a una parte o la otra en el conflicto”.
En relación a la manera de narrar, Emilio comenta las diferencias entre la guerra que cubrió en los años noventa en los Balcanes y el actual conflicto de Ucrania del cual ha vuelto recientemente. “Antes quizás era más peligroso, pero se podía actuar, trabajar y entrevistar a personas. Hoy la información está mucho más controlada. Es obligatorio tener un pase de prensa. Ahora tienes que pasar muchos checkpoints”.
Escalada bélica y el derecho internacional
El fantasma de la guerra volvió a Europa el pasado de 24 de febrero del 2022 cuando comenzaron a circular imágenes de los carros de combate rusos invadiendo el territorio ucraniano. Esto supuso el incumplimiento una vez más del memorándum de Budapest de 1994, donde Ucrania se adhería al Tratado de No Proliferación Nuclear, entregando el tercer arsenal nuclear más grande del mundo a cambio de que Rusia, Estados Unidos e Inglaterra respetaran su soberanía e integridad territorial.
“Estamos volviendo a unas guerras en las que todo vale, hay normas y leyes para la guerra. No bombardear a la población civil, no atacar hospitales… Por ejemplo, en Gaza”, señala Chamizo.
Los juicios de Nuremberg anunciaban un sistema prometedor para garantizar la paz, dando lugar a grandes avances en el campo del Derecho Internacional. Pero las constantes vulneraciones que se llevan a cabo en la actualidad desafían los cimientos legislativos de nuestra sociedad.
“También se siguen utilizando minas antipersona. Me he encontrado en un centro de rehabilitación a decenas de chicos y chicas mutilados, soldados y no soldados. Utilizan armas no autorizadas, hay minas pequeñas como juguetes, las minas mariposa”.
Los drones comerciales
Aunque la utilización de aeronaves no tripuladas se remonta a 1916 con el uso de la aeronave Hewitt-Sperry Automática Airplane diseñada por Sperry, el uso de drones comerciales en conflictos armados es más reciente. Fueron utilizados por primera vez en la guerra de Irak. ISIS también empezó a usarlos en sus operaciones militares.

Soldado del Ejército de Tierra Español sujetando un dron. Fotografía: Oriol Ríos
Este dispositivo se ha vuelto indispensable para las fuerzas armadas ucranianas. Gracias a su bajo coste y su gran capacidad ofensiva ha permitido la defensa ante las amenazas de la guerra asimétrica. El conflicto de Ucrania se ha caracterizado por la innovación en la modificación de estos drones de uso civil en material bélico, como la implementación de munición perforante en drones FPV (First Person View), que son utilizadas contra vehículos blindados ligeros.
“Antes oías el sonido del mortero o las bombas, ahora ves solo drones. Hay que estar pendiente de un zumbido muy ligero. Estamos hablando de drones comerciales que se transforman en armas”.
Nuevos desafios
El periodista se enfrenta al desafío del avance tecnológico. “Vivimos una guerra tecnológica y cibernética. Es increíble la manipulación y mentiras que hay en las redes. Ahora el informador corre peligro si dice información que no interesa”.
“La telefonía móvil actual también es una gran amenaza. Yo no voy a hoteles donde se reúnen los periodistas porque corren por las redes listas completas de emails. Cuando se escanea el edificio y se ven varios emails de diferentes países, es fácil adivinar que hay un grupo de informadores o militares extranjeros. En Jarkov hace unos meses bombardearon un hotel donde se encontraban los periodistas”.
Consejos para el periodista
Es necesario que los periodistas adquieran formación antes de ir al frente para poder desarrollar su profesión con mayor seguridad. “Yo intento pasar lo más desapercibido posible, no llamar la atención. Después me tomo unos días de aclimatación al ambiente. Hay que saber dónde estás y con quién estás. Es muy importante conocer la gente que te rodea. Piensa que en un conflicto la gente está muy tensa”.
Emilio decidió optar por el modo de vida freelance, en él ha encontrado una manera de acercarse a las personas y conseguir historias auténticas. “Cuando te mueves por tu cuenta consigues una mayor intimidad con las personas. Con la cercanía consigues testimonios reales, que es lo que hace falta. Eso no lo consigues con un equipo grande con cámaras y equipo de sonido porque la gente se siente abrumada. Para ser un buen reportero tienes que integrarte y llegar a empatizar con las personas”.